miércoles, 24 de marzo de 2010

Arco iris, tierra de Luz


¿Podemos imaginar una Tierra llena de luz, colores radiantes, paz, armonía, donde siempre podamos ver brillar el ARCO IRIS, donde nada nos ate y sólo vivamos para irradiar amor y disfrutar de la vida?

Existen ciertas manifestaciones de la Naturaleza que se han convertido en símbolos.

Todos los pueblos, culturas y civilizaciones, han expresado de forma variada su comprensión del Sol, la Luna, las Estrellas, la Aurora, el Arco Iris, el Mar e infinidad de aspectos con la Naturaleza que han asumido especial interés para los seres humanos de todos los tiempos y lugares de la Tierra.

Detengámonos en uno de los principales símbolos: EL ARCO IRIS

Vamos a realizar un imaginario viaje a través del tiempo y ver qué simbolizaba el Arco Iris para nuestras antiguas civilizaciones.


EL ARCO IRIS EN EL TÍBET
Para los Tibetanos el Arco Iris es siempre un signo positivo.
En muchas leyendas suele aparecer en el momento de la muerte de un lama, un yogui o un ser realizado espiritualmente, significando la importancia benéfica del evento.
En el Tíbet, el Arco Iris se considera un auspiciador de buena suerte y aparece en torno a hechos transcendentes.
En la variada iconografía y pintura tibetana, se le representa en ocasiones alrededor de personajes cuyo talante benefactor se quiere resaltar, no como aureola o aura, sino como telón de fondo revelador de la positividad o buena influencia que rodea al representado.
El Arco Iris se percibe, se ve, pero es imposible tocarlo, tal como sucede con lo real, según las concepciones del budismo tibetano.
Entre los sherpas (pobladores del Himalaya) del Tíbet existe una leyenda que habla de un Lama que alcanzó un alto grado de perfección. Cuando llegó la hora de su muerte física, su cuerpo se desintegró y se convirtió en Arco Iris.
EL ARCO IRIS EN LA BIBLIA
La Biblia, recoge la imagen del Arco Iris en varios de sus libros.
El Génesis refiere con claridad el Arco que se tiende como puente y rúbrica del pacto hecho entre Dios y los hombres: "Esta es la señal de la Alianza que establezco por generaciones entre vosotros y
Yo".
EL ARCO IRIS EN LOS PUEBLOS INDIOS
Los indios norteamericanos tenían una concepción del mundo basada en un cuerpo de creencias espirituales estrechamente relacionadas con los ciclos de la Tierra.
Sus creencias religiosas situaban a los Espíritus como residentes en la Tierra, entre los elementos de la Naturaleza que la conforman.
Para ellos el Arco Iris era un espíritu benefactor. Su presencia, para las distintas culturas indias, era símbolo de cambio, de inicio de una nueva etapa favorable.
Su aparición se interpretaba como una señal positiva, un buen augurio, portador de felicidad y vida.
Existe una antigua profecía india que anuncia que cuando el Planeta estuviera enfermo, en las puertas de su agonía, seres de todo el mundo se alzarían como "Guerreros del Arco Iris" para salvarlo.
EL ARCO IRIS EN LOS PUEBLOS NÓRDICOS
Para los pueblos nórdicos, el Arco Iris, el Bifrost, representaba también el enlace entre la Tierra, habitada por los enanos, los gigantes y otros seres del mundo inferior u oscuro, y la morada de los seres superiores, Elfos, Héroes y Dioses.
Estos Dioses construyeron el Arco Iris como puente entre Asgard y Midgard y pusieron junto a él un guardián: Heimdall. Éste montaba guardia permanente, especialmente contra los gigantes, enemigos de los Dioses.
Bifrost significa "Camino luminoso o vibrante", y los Dioses lo cruzaban a diario para llegar al pozo de Wyrd, donde se reunían para impartir justicia entre los hombres, así hacían todos los Dioses excepto Thor, que debía cruzar a pie, ya que el trueno y el relámpago que acompañan a su carro podrían alterar el delicado equilibro del Bifrost.
Según la tradición, también era utilizada por las Walkyrias, vírgenes guerreras e hijas predilectas de Odín, para descender a la Tierra montadas en sus caballos alados, en dirección a los campos de batalla, de donde volvían de nuevo al Walhalla siguiendo la senda del Arco Iris, llevando con ellas el alma de los guerreros muertos con honor en las batallas.
EL ARCO IRIS EN LOS CELTAS
Entre los celtas el Arco Iris era un símbolo mágico dispensador de tesoros y riquezas.
Los leprechson o duendes zapateros eran los encargados de esconder bajo uno de sus extremos sus calderos de oro y monedas. Estos duendes guardaban celosamente este lugar, y sólo el hombre valeroso, el héroe, aquél que superaba todas las pruebas que los duendes le ponían, podía llegar hasta el extremo del Arco Iris y obtener sus riquezas.
EL ARCO IRIS EN GRECIA
Los griegos, buenos conocedores de la psicología humana, representaban a sus Dioses, los Poderes o Fuerzas de la Naturaleza antropomórficamente. Los humanizaban para hacerlos más asequibles, más comprensibles a los hombres.
Así, en la Mitología griega, el Arco Iris es representado por la Diosa Iris. Ésta era hija de Taumas y de la Ninfa Electra, y era la encargada de hacer llegar a la Tierra los mensajes de los Dioses que habitaban en el Olimpo (fundamentalmente de la Diosa Hera).
Considerada como Diosa del Aire, abría las nubes y las iluminaba formando el Arco que lleva su nombre.
Como amante de Céfiro, tuvo a Eros. Iris se cubría con un ligero velo, que en sus rápidos desplazamientos, sólo resultaba visible a través de las gotas de lluvia iluminadas hacia el Sol. El velo mostraba con divina belleza toda la gama de colores y fue bautizado por los griegos como Arco Iris.
No se sabía exactamente dónde empezaba, ni dónde terminaba el velo transparente y de bellos colores de la Diosa, y según la leyenda, allí donde el Arco luminoso se encontraba con la Tierra, había algo especialmente mágico, una enorme vasija repleta de monedas de oro, o un fantástico puente luminoso que permitía acceder al Mundo de los Dioses.

Hemos visto cómo diversos pueblos, culturas y tradiciones nos han transmitido a través de sus relatos su particular forma de comprender esta hermosa manifestación de la Naturaleza.

El Arco Iris siempre fue considerado como el heraldo de una nueva etapa favorable, emisario de acontecimientos trascendentes, símbolo de felicidad y vida.


Para todos ellos los hermosos colores del Arco Iris eran la plasmación en la Tierra de las Puertas del Cielo, la vía de acceso que conducía a un mundo de ideales donde habitaban la Belleza, la Justicia y la Verdad.


La aparición del Arco Iris siempre nos sorprende e ilumina el rostro. Hay algo dentro de nosotros que se identifica con esa imagen de Luz porque siempre lleva impresa en sus rayos un mensaje de Esperanza.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.